Agustin Coll Mestre, un catalán nacido en Barcelona, España es enviado en la última década del siglo XVIII a Cumaná, capital de la Provincia de Nueva Andalucía, para trabajar a las ordenes de la Corona Española. Para ese momento la Provincia de Nueva Andalacía o Cumaná ya formaba parte de la Capitanía General de Venezuela, constituida en 1777 junto con las otras cuatro provincias de Guayana, Maracaibo, Trinidad y Margarita.
"La real cédula del 8 de septiembre de 1777 ordenó la separación del Virreinato y Capitanía General de Nueva Granada de las provincias de Cumaná o Nueva Andalucía, Guayana Maracaibo, Trinidad y Margarita y su incorporación en lo gubernativo y militar a la Capitanía General de Venezuela. Esta decisión trajo dos consecuencias trascendentales para nuestra futura nación: primero, completó el proceso de unificación de las provincias creadas en el actual territorio venezolano desde el siglo XVI; y segundo centralizó la defensa de la integridad territorial de distrito asignado, tal como lo venía haciendo con poco éxito, debido a la lejanía, el Virrey y Capitán General de Santa Fe (Discurso de Arturo Uslar Pietri en homenaje a Carlos III, publicado en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, LXII: 248. Caracas, octubre-diciembre de 1979, pp. 799-808).
No es difícil imaginarse lo difícil que debió haber sido para esos primeros extranjeros establecerse en una tierra desconocida, con un clima distinto al europeo y con la misión de crear instituciones y organizar a la población, implantando leyes y costumbres inspiradas en la Corona Española. “Aun cuando España traslada e impone en América, y en este caso concreto en las provincias venezolanas, su cultura, materializada en usos, costumbres, lengua e instituciones, no fue nada fácil la adaptación de ella al medio autóctono” (Historia General de España y América, tomo XI-2. Madrid. Ediciones RIALP S.A.).
Allí en Cumaná (primera ciudad fundada por europeos en Tierra Firme del continente americano el 27/11/1515), Agustín Coll Mestre como empleado de la Capitanía ocupa los cargos de Procurador General en 1796 y Alférez Real en 1799. En el ínterin, el 16/10/1797, casó en Cumaná con Inés María Sánchez Vallenilla, hija de Capitán General y Ayudante Mayor de la Plaza, Don Dionisio Sánchez Ramírez en su segundo matrimonio con Doña María de Jesús Vallenilla y Guerra de la Vega. Esto hace suponer que Agustin era ambicioso o tenía espíritu de superación al pretender a la hija del jefe. El matrimonio se establece en la naciente Venezuela para nunca más regresar a la madre patria.
De este matrimonio nacieron cinco hijos –Ramón, Inés, Pedro, Agustin e Ignacio- que constituyen las cinco ramas de las cuales partirán los Coll venezolanos.
"La real cédula del 8 de septiembre de 1777 ordenó la separación del Virreinato y Capitanía General de Nueva Granada de las provincias de Cumaná o Nueva Andalucía, Guayana Maracaibo, Trinidad y Margarita y su incorporación en lo gubernativo y militar a la Capitanía General de Venezuela. Esta decisión trajo dos consecuencias trascendentales para nuestra futura nación: primero, completó el proceso de unificación de las provincias creadas en el actual territorio venezolano desde el siglo XVI; y segundo centralizó la defensa de la integridad territorial de distrito asignado, tal como lo venía haciendo con poco éxito, debido a la lejanía, el Virrey y Capitán General de Santa Fe (Discurso de Arturo Uslar Pietri en homenaje a Carlos III, publicado en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, LXII: 248. Caracas, octubre-diciembre de 1979, pp. 799-808).
No es difícil imaginarse lo difícil que debió haber sido para esos primeros extranjeros establecerse en una tierra desconocida, con un clima distinto al europeo y con la misión de crear instituciones y organizar a la población, implantando leyes y costumbres inspiradas en la Corona Española. “Aun cuando España traslada e impone en América, y en este caso concreto en las provincias venezolanas, su cultura, materializada en usos, costumbres, lengua e instituciones, no fue nada fácil la adaptación de ella al medio autóctono” (Historia General de España y América, tomo XI-2. Madrid. Ediciones RIALP S.A.).
Allí en Cumaná (primera ciudad fundada por europeos en Tierra Firme del continente americano el 27/11/1515), Agustín Coll Mestre como empleado de la Capitanía ocupa los cargos de Procurador General en 1796 y Alférez Real en 1799. En el ínterin, el 16/10/1797, casó en Cumaná con Inés María Sánchez Vallenilla, hija de Capitán General y Ayudante Mayor de la Plaza, Don Dionisio Sánchez Ramírez en su segundo matrimonio con Doña María de Jesús Vallenilla y Guerra de la Vega. Esto hace suponer que Agustin era ambicioso o tenía espíritu de superación al pretender a la hija del jefe. El matrimonio se establece en la naciente Venezuela para nunca más regresar a la madre patria.
De este matrimonio nacieron cinco hijos –Ramón, Inés, Pedro, Agustin e Ignacio- que constituyen las cinco ramas de las cuales partirán los Coll venezolanos.

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